
Antes de La Piedad
Briyi Carasusan2 visitas
200 €
- Técnica
- Óleo
- Superficie
- Otra
- Dimensiones
- 50 × 70 cm
Por encima de todos los símbolos, el verdadero protagonista de la obra debe ser el abrazo.
Un abrazo que protege sin poder evitar el destino. Que expresa ternura, pero también sacrificio. Que nos habla de la maternidad como una forma de amor absoluto, capaz de sostener incluso aquello que sabe que algún día tendrá que dejar marchar.
La idea no era que la Virgen apareciera aquí como una figura distante o triunfante, sino con la intención de que fuese una madre profundamente humana. Una madre que ama, que presiente, que sufre y que, aun así, encuentra la fortaleza para abrazar.
Esta pintura representa los instantes anteriores a la pérdida, cuando todavía tenemos entre nuestros brazos aquello que más amamos.
No es necesario mostrar el sufrimiento de Cristo de manera explícita, porque su Pasión ya está presente en la cruz lejana, en la oscuridad del cielo y en la luz que se resiste a desaparecer.
Hablar del dolor sin renunciar a la belleza, de la fe sin necesidad de palabras y del amor como refugio frente a lo inevitable.
Porque antes de la cruz hubo un abrazo. Antes del dolor hubo ternura. Y antes de la Pasión, hubo una madre sosteniendo entre sus brazos a su hijo.








